La Causa de su canonización
La historia del Instituto de Mary Ward es compleja y esto ha sido un serio impedimento en lo referente a la causa para su canonización. La Bula de Supresión de 1631 con su imputación como hereje, era un golpe muy fuerte, incluso para los criterios imperantes durante el siglo XVII. Sin embargo, fue la Bula de 1749 “Quamvis Iusto”, prohibiendo el reconocimiento de Mary Ward como fundadora del Instituto lo que hizo imposible que su causa fuera introducida. El reconocimiento de Mary Ward como fundadora no tuvo lugar hasta 1909, y la Primera Guerra Mundial, presente entonces, retrasó todavía más dicha causa y su proceso. Fue en 1922 cuando se hizo una petición con la finalidad de abrir su causa y ser enviada al Papa Pío XI firmada por todos los obispos de Inglaterra. El proceso fue abierto en Middlesborough, Yorkshire en 1929. Poco después fue obtenido el permiso para proseguir el caso simultáneamente en Munich donde la mayor parte del material archivado estaba disponible.
La investigación histórica fue iniciada por el padre Josef Grisar SJ y completada por la hermana Immolata Wetter CJ. Acompañada por el Postulador, padre Paul Molinari SJ. Y el Relator, padre Peter Gumpel SJ. Esto fue aceptado por la Congregación para las Causas de los Santos en 1995. Los teólogos completaron su investigación en Mayo del 2009 reconociendo unánimente que Mary Ward había demostrado “virtudes heroicas” y que ésta, su causa, debería avanzar. Esto mismo fue confirmado por la comisión de cardenales y obispos en Noviembre de 2009, y promulgado por el Papa Benedicto XVI el 19 de Diciembre de ese mismo año. Mediante este acto Mary Ward fue reconocida oficialmente como “Venerable” por la Iglesia.
La investigación diocesana sobre la ‘curación milagrosa’ de un niño de Brixen, en el norte de Italia, en 1936 se abrió en la diócesis de Bozen-Brixen en julio 2010, y se terminó en noviembre 2010. La imagen a la izquierda muestra la apertura del proceso diocesano. La imagen del centro es la de Franz Putzer, el niño de 12 años que sufría de una forma peligrosa de meningitis tuberculosa para la cual no había ninguna curación médica. Su madre oró a Mary Ward pidiéndole que intercediera por su hijo para que se curara. Su curación fue rápida y completa. La imagen de la derecha muestra a Mons. Golser, el Obispo de Bozen-Brixen, entregando los documentos sellados de la causa al Dr. Ambrosi, el postulador de la causa de Mary Ward. Los documentos ya han sido presentados a la Congregación Vaticana que llevará la causa a la siguiente etapa.
La siguiente fase a seguir será la de su beatificación. Para ello la Iglesia necesita y exige un milagro y vosotras estáis invitadas para hacer
la novena de Mary Ward pidiendo su intercesión por la salud de los enfermos. Podéis pedir información al Generalato para rezar algunas oraciones por la beatificación de Mary Ward.