Comienza el Tiempo de la Creación: Agua viva, justicia viva

todo el mundo
01.09.2026
Ya está aquí la Temporada de la Creación 2026. Del 1 de septiembre al 4 de octubre, reflexionaremos sobre el tema «Agua viva».

Hoy, 1 de septiembre de 2026, da comienzo el Tiempo de la Creación, un periodo en el que la Iglesia universal nos invita a reflexionar profundamente sobre nuestra relación con la creación de Dios y a renovar nuestro compromiso con el cuidado de nuestra casa común. El tema de este año —«Agua viva»— aborda directamente una de las crisis más urgentes de nuestro tiempo: la lucha por el acceso al agua potable y la injusticia que afecta de manera desproporcionada a las mujeres y las niñas en todo el mundo.

Mary Ward, nuestra fundadora, nos enseñó que «esta es la veridad: hacer bien lo que tenemos que hacer». La veridad es la verdad vivida. Como miembros de la Congregatio Jesu y de la Familia Mary Ward en su conjunto, entendemos que cuidar de la creación no es opcional; es fundamental para nuestra fe y nuestra misión.

El agua como justicia

El tema «Agua viva» nos recuerda que el agua no es solo un recurso, sino la vida misma. Sin embargo, millones de personas, especialmente mujeres y niñas, carecen de acceso a agua potable y segura. Caminan millas para ir a buscar agua, faltan al colegio y enferman. Esta injusticia exige nuestra respuesta. Nuestras hermanas de todo el mundo ya están comprometidas con esta labor, garantizando el acceso al agua potable, mejorando el saneamiento, construyendo pozos y educando a las comunidades sobre la higiene y la conservación del agua.

Nuestro compromiso con «Laudato Si'»

La encíclica «Laudato Si’» del papa Francisco ha marcado nuestro compromiso congregacional con la ecología integral. La justicia, la paz y la integridad de la creación (JPIC) no son aspectos ajenos a nuestra misión, sino que constituyen su núcleo. Nos hemos sumado al plan de siete años de la Plataforma de Acción «Laudato Si’», que orienta a nuestras provincias y regiones en la adopción de medidas concretas en favor de la justicia climática y el cuidado de la creación.

Este compromiso brota de nuestra Espiritualidad Ignaciana: al reconocer la presencia de Dios en todas partes, vemos lo sagrado de la creación y nuestra responsabilidad como colaboradoras de Dios. Nuestras hermanas se dedican a la defensa del medio ambiente, luchan contra la trata de personas que explota a los más vulnerables y destruye los ecosistemas, apoyan a los pueblos indígenas en la reconciliación y la gestión responsable de la tierra, y defienden los derechos de las niñas y las mujeres, reconociendo que la justicia para las personas y la justicia para la creación son inseparables.

Un llamamiento a la acción

La Temporada de la Creación nos invita a todas, hermanas, asociadas, compañeras y amigas, a examinar nuestras vidas. ¿Cómo utilizamos el agua? ¿Cómo cuidamos de la Creación de Dios, nuestra casa común? ¿Qué estamos haciendo para protegerla? ¿Cómo nos posicionamos respecto a las personas marginadas que más sufren la degradación medioambiental?

Esto no es desesperanza; es esperanza arraigada en la acción. Como nos recuerda María Ward, estamos llamadas a hacer bien lo que tenemos que hacer. En este Tiempo de la Creación, nos comprometemos de nuevo a vivir esta verdad: proteger el agua, cuidar la tierra y caminar en solidaridad con toda la creación de Dios.

El agua viva fluye. ¿Te unes a nosotras?