“EN DIOS TENGO PUESTA MI ESPERANZA”

25.06.2025
Hna. María Victoria Ripa (última peregrinación a Aránzazu 12/04/2025)

La esperanza no defrauda Rom 5,5. Así comienza la convocatoria del Papa Francisco con motivo del jubileo.

Ciertamente, la esperanza no me ha fallado nunca cuando esa esperanza la he puesto en Dios.

Hace ya muchos años el Señor me regaló poder saborear el Salmo 130: “Señor, mi corazón no es ambicioso, ni mis ojos altaneros; … como un niño en brazos de su madre, … Espere Israel en el Señor” y también Isaías 43, 1-5 “Dice el Señor que te creó: No temas…, te he llamado por tu nombre…tú eres mía…; yo estoy contigo…” y estos textos han marcado mi vida y en las dificultades que he tenido a lo largo del camino, no sé cómo el Señor se las arregla, pero con Él todo cobra sentido.

Voy a poner un ejemplo gráfico. Hace unos años hice un trecho del camino de Santiago. Dos palos me ayudaban en el caminar a nivel físico y espiritual. El Señor me hizo sentir: Uno era Jesús y otro María.  Con ellos caminaba segura, feliz. Al pararme en una fuente, los olvidé, y cuando me di cuenta, me sentía perdida. Sin ellos sabía que no podría caminar. Regresé y los encontré. (recibí esta gracia). Ellos siguen siendo “mis bastones” en el camino de la vida.

Dentro de nuestra espiritualidad, Mary Ward nos dice: “referirlo todo a Dios”. Es decir, si pienso que soy yo la que actúa, estoy perdida. Si veo que es Dios el que va haciendo en mí y por medio de mí, estoy salvada. Esto me lleva a vivir en continuo agradecimiento a Dios y a las personas. Y al mismo tiempo me ayuda a vivir en gratuidad. Esta manera de vivir genera en mí, libertad, alegría y paz.