Justicia, paz e integridad de la creación

Lucha contra la trata de personas

Ofrecemos actividades de sensibilización comunitaria, prevención y apoyo directo en diversos países, especialmente a mujeres y niños.

Respuesta mundial ante la trata de personas

La trata de personas supone una grave violación de la dignidad humana y contradice el carisma fundamental de la tradición de Mary Ward, un legado arraigado en la educación, la justicia y el empoderamiento de las mujeres. Reconocemos que la trata está estrechamente relacionada con la pobreza sistémica, la desigualdad de género, el acceso insuficiente a la educación y las políticas migratorias discriminatorias.

El papa Francisco describió la trata como «una herida abierta en el cuerpo de Cristo, en el cuerpo de toda la humanidad»; una descripción que acogemos como un llamamiento a la acción profética.

This global commitment culminated in 2014 in designating trafficking eradication as one of our major congregational priorities, integrated into Justice, Peace and Integrity of Creation (JPIC) frameworks and UN Sustainable Development Goals.

Nuestro enfoque da prioridad a la prevención mediante el empoderamiento de la comunidad, la protección centrada en las personas supervivientes y la defensa sistémica. Entre los principios fundamentales se incluyen:

  • Enfoque centrado en la prevención: Abordar las causas fundamentales, como la vulnerabilidad económica, la privación educativa, la discriminación por motivos de género y las rutas migratorias inseguras; estar presentes antes de que se produzca la trata.

  • Modelo de confianza comunitaria: Aprovechar nuestra presencia institucional, a menudo muy prolongada, para facilitar relaciones de confianza con las poblaciones vulnerables.

  • Enfoque integrado: Abordar simultáneamente las injusticias entrecruzadas (mutilación genital femenina, violencia doméstica, explotación laboral, discriminación por casta) que afectan a los grupos vulnerables a la trata.

  • Servicio directo: Dedicarnos a la gestión de casos, el asesoramiento, la defensa de derechos y la organización comunitaria, en lugar de limitarnos a una supervisión meramente distante.

  • Defensa de derechos basada en datos empíricos: Documentar los patrones de la trata a partir de la práctica directa para influir en las políticas y la asignación de recursos a nivel distrital y nacional.

  • Creación de redes y intercambio de conocimientos: Operar dentro de redes internacionales (Talitha Kum, RENATE) y de nuestra propia red de proyectos contra la trata de personas para intercambiar innovaciones y mantener la rendición de cuentas.

Este compromiso global culminó en 2014 con la designación de la erradicación de la trata de personas como una de nuestras principales prioridades congregacionales, integrada en los marcos de Justicia, Paz e Integridad de la Creación (JPIC) y en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de nuestra officina con las Naciones Unidas.

En resumen

En todas nuestras iniciativas para combatir la trata de personas, prestamos servicios de primera línea, asesoramiento, gestión de casos, impartición de formación y apoyo a las víctimas, además de desempeñar funciones de supervisión. Esta implicación directa garantiza una práctica que tiene en cuenta el trauma, permite documentar directamente los patrones de la trata y fomenta la confianza de las víctimas, algo esencial para un apoyo integral.

Ejemplos de nuestro trabajo

Justicia, Paz y Integridad de la Creación

JPIC

Como mujeres de Mary Ward, nuestro objetivo es promover la Justicia, la Paz y la Integridad de la Creación (JPIC) a la manera específica de Mary Ward; es decir, de acuerdo con el carisma del Alma Justa y sus virtudes definitorias, la libertad, la justicia, la sinceridad y la felicidad, que se relacionan de manera tan significativa con las cuestiones de la JPIC y su carácter integral en todos los aspectos de la misión y el ministerio.

Nuestra misión

Trabajamos en diferentes ámbitos y proyectos, no por iniciativa propia, sino porque nos dejamos enviar por Dios. Formamos a nuestras hermanas para que sean flexibles y estén disponibles, dispuestas a ir dondequiera que sean enviadas. Esperamos que, al igual que María Ward, se esfuercen por alcanzar esa libertad interior que les permita responder a la llamada de dejarlo todo y seguir a Cristo con pasión y compasión.